Con las Jornadas de Neonatología fueron celebrados los 5 años de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Docente La Trinidad.
Nada estremece tanto el corazón como el dolor de un niño, más aún cuando de un recién nacido se trata. A pesar de que por mucho tiempo se pensó que los prematuros y los niños a término eran incapaces de discriminarlo y no tenían memoria dolorosa, hoy se sabe que nacemos con todas las estructuras anatómicas funcionales bien formadas para percibirlo.
Sucede que los neonatos, por una parte perciben el dolor de una manera difusa y más intensa, mientras que por otra parte tienen una forma distinta de expresarlo, situación capaz de pasar desapercibida ante muchas personas no entrenadas para detectar el dolor en recién nacidos. “El desconocimiento de esos hechos ha determinado que se efectúen una serie de procedimientos que ahora sabemos son dolorosos, inolvidables y pueden producir alteraciones cognitivas y de conducta a lo largo del crecimiento y desarrollo”, declara la médico pediatra María Carolina Kamel, especialista en Medicina Paliativa y Terapia del Dolor, del Centro Médico Docente La Trinidad.
La población en general observa que en las terapias neonatales los recién nacidos son objeto de procedimientos que exigen la colocación de tubos por la garganta, agujas en los talones, catéteres por las venas, succionadores y como ese ser humano tan chiquito no grita o llora parece que estuviese lejano al dolor. Ante ello se pregunta si se coloca anestesia podría tener reacciones adversas posteriores?
En las Unidades de Terapia Neonatal los recién nacidos debido a su condición crítica están sometidos a procedimientos invasivos constantes, a veces hasta 14 intervenciones diarias, como serían aspiración, colocación de tubos torácicos, sondas nasogástricas, catéteres, extracción de muestra de sangre, arteriales, venosas, punción del talón. “Dependiendo del procedimiento a realizar deben aplicar tratamiento farmacológico y no farmacológico para disminuir el dolor o evitar la aparición del mismo”, asevera Kamel. La administración de analgésicos, opioides, agentes sedantes y anestésicos de forma adecuada no genera reacciones adversas posteriores. Siempre hay que tener en cuenta que sedación no es lo mismo que analgesia.
Atención al llanto
Pasar por una experiencia dolorosa siendo recién nacido significa muchas demostraciones, piensan los padres que han vivido situaciones que involucran a sus hijos. Les cambia el color de la piel, la respiración es diferente, se les debilita el pulso, etc. Pero, cómo “adivinar” que el bebé está pasando por un dolor?
Según Kamel, “el dolor se presenta tanto en recién nacidos sanos como enfermos”. Por ejemplo, eventos relacionados con el parto, la circuncisión o los cuidados de enfermería pueden generar igual dolor que las cirugías. El recién nacido lo comunica a través del llanto. Existen estudios que relacionan el patrón del llanto con la intensidad del dolor del bebé.
Para detectar el dolor en el recién nacido los especialistas se basan, fundamentalmente, en la observación de su comportamiento (parámetros conductuales)como el ceño fruncido, los surcos nasogenianos marcados, el llanto, la posición del cuerpo, cambios en la alimentación y en el patrón del sueño. Existen indicadores fisiológicos como el aumento de la frecuencia cardíaca, el incremento de la tensión arterial, la disminución de la saturación de oxígeno, sudoración en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Eso podría ser común a múltiples situaciones, pero si están efectuando un procedimiento doloroso y observan esos parámetros en el bebé se debe pensar que no lo está pasando nada bien y siente dolor.
Lo ideal para evaluar el dolor es apoyarse en las escalas multidimensionales que se basan en la utilización de parámetros conductuales y fisiológicos, con entrenamiento apropiado pueden ser utilizados por médicos y enfermeras.
Dolor fetal
Desde la séptima u octava semana de vida comienzan a aparecer los receptores de dolor alrededor de la boquita del feto (periorales). Los receptores comienzan a desarrollarse de la cabeza hacia el resto del cuerpo en sentido caudal a lo largo del embarazo. A partir de las 28 semanas las vías anatómicas y biológicas de transmisión del feto son funcionales.
Durante cirugías fetales se busca el confort de la madre y el feto minimizando los riesgos para ambos. La anestesia en el feto se logra con opioides y relajantes musculares, mientras que en la madre con agentes anestésicos e inhibidores uterinos.
Las personas se preguntan de qué manera beneficia al bebé con dolor, el contacto piel a piel con su mamá mientras le aplican tratamientos. Es la oportunidad que tienen las madres para asumir el rol de generadoras de calidad de vida y confort para su hijo en medio del ambiente de alta tecnología y procedimientos invasivos.
“Esa es una de las medidas no farmacológicas que se pueden sugerir para calmar el dolor del bebé”, asegura Kamel. El contacto piel a piel imparte seguridad a la madre como cuidadora y disminuye el stress del recién nacido. Cargarlo, mecerlo, darle pecho, el uso del chupón puede tranquilizarlo. El uso de sustancias azucaradas (sacarosa) puede usarse como analgésico en el recién nacido en procedimientos menores. Si está hospitalizado en la Unidad de Terapia Intensiva es responsabilidad del personal médico y paramédico estar atento a las necesidades del bebé.
No tener dolor es un derecho por lo cual se debe prevenir y tratar. Debemos tomar en cuenta que el dolor es provocado por enfermedades, procedimientos diagnósticos y terapéuticos, el personal de salud debe ser educado acerca de la utilización de los instrumentos útiles para valorar el dolor del niño y no tener dolor es un marcador de la calidad en la atención que se le brinda al paciente, son las conclusiones de Kamel en este aspecto.
Jornadas de neonatología
El vital tema ha sido parte del evento celebrado en el CMDLT y organizado por el Centro de Extensión del Conocimiento. El programa actualizó a los especialistas sobre ventilación volumen en recién nacidos (RN), nutrición del RN crítico, shock en el RN, cirugía actual en el neonato, convulsiones, sedación, insuficiencia renal aguda, infecciones en la UTIN, transfusiones, ambiente en la UCIN, manejo del ductus arterioso, retinopatía de la prematuridad, morbilidad en la terapia neonatal.
María José Castro, Isabel Pérez, Yolanda Sánchez, Carlos Prada, Valentín Sainz, María Carolina Kamel, Michelle López, María Graciela López, Ivelisse Natera, Adriana Bello, Adriana Blanco, Guillermo Villoria, Daniel López, Manuela Spagarino y Carolina Zambrano fueron los expositores en el evento coordinado por Nicolás Cárdenas y Alfredo Nouel.




