Publicado en El Universal
Antipolítica: el acoso laboral al que someten a millares de ciudadanos que votaron por Capriles
Las organizaciones partidistas son, por su naturaleza el caldo de sustancia de las democracias y su incompatibilidad con las dictaduras es absoluta. Por eso la nefasta teoría del partido único, que se expresa en el fascismo y el comunismo, termina en definitiva en la agonía de cualquier revolución: sencillamente porque sin pluralismo ni oposición al poder no pueden corregirse los errores, ajustar los planes y todo se convierte en abuso y corrupción. En este escenario se va directo hacia el abismo, en un camino inexorable de destrucción.
Durante mucho tiempo se ha analizado y reconocido las bondades del sistema inglés, con su famoso gabinete a la sombra, que funciona en paralelo al gobierno propiamente dicho con sus ministros y expertos, pero en el parlamento la oposición ejerce sus funciones de control constitucional, citando a ministros y altos funcionarios para que le expliquen a la nación lo que ésta debe saber hasta el mínimo detalle. La conclusión es obvia, la gobernabilidad solo es posible si la oposición se desempeña a todo vapor, reclamando y denunciando, para que la administración pública pueda hacer ajustes en sus programas y sancionar a los funcionarios que actúen indebidamente. Insistiremos hasta el cansancio, la oposición en democracia, y sobre todo ahora con dos mitades prácticamente iguales, debe ser consultada y participar en las decisiones fundamentales.
En el horizonte anterior aparecen sin embargo agujeros negros, conformados por el sector oficialista de la AN, que quiere ignorar a la bancada de oposición que representa al 50% de los electores; de cierta manera se quiere ignorar el sol, correr las cortinas, amarrar a la verdad, esconder los hechos y esta persecución afecta con ferocidad la gobernabilidad, ya que el Poder Ejecutivo debería ocuparse a tiempo completo del desabastecimiento, inseguridad, desempleo, vivienda social, vialidad y crisis hospitalaria, que son prioridades innegables. Recordemos que a más dinero más corrupción, mientras haya más abusos impunes serán mayores los desmanes y es nefasto el ejercicio del poder sin límites, que termina en una confusión entre el patrimonio del Estado y el interés personal: de la noche a la mañana personeros del oficialismo, millonarios por los cuatro costados, ostentan la riqueza mal habida.
La antipolítica es: el acoso laboral al que son sometidos millares de millares de ciudadanos que votaron por la opción de Henrique Capriles; que el titular de un ministerio amenace con la cárcel a más de 7 millones trescientos mil ciudadanos, representados por el candidato de oposición que es su líder indiscutible, ¿dónde nos van a recluir en la Gran Sabana?; callar, silenciar a la bancada disidente en la AN; negarse al recuento de votos y detener a los jóvenes y maltratarlos, porque expresan abiertamente sus simpatías por la democracia.
Todos los venezolanos, incluidos los sectores moderados que representan al oficialismo, tienen que apoyar el regreso a la Política con mayúscula, la grande, incluyente, con derecho a disentir, y retornar de una vez por todas al país alegre y amistoso de siempre.



