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Diarios españoles no le pierden la pista a la situación venezolana: La visión de ABC

LA VISIÓN DESDE el ABC de Madrid WWW.ABC.ES

Desde las cacerolas hasta las violaciones a las normas democráticas cubren con éxito sus corresponsales en Venezuela.

Sin embargo una noticia que capta la atención de los españoles es el ataque o amenaza nada escondida a las empresas españolas tras el canciller de España pedir seguridad para las elecciones y su totalización.

Aquí va el compendio de las notas de hoy. Es la más completa cobertura del hecho electoral venezolano por  parte de algún diario español.

Nicolás Maduro amenaza a España y sus empresas

Aparentemente se refería o respondía a unas declaraciones que dio el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo

Ludmila VINOGRADOFF / Corresponsal en Caracas

Día 16/04/2013 – 14.08h

Vestido con un sobrio traje oscuro y corbata roja Nicolás Madurosoltó su arsenal de ataques. Lo primero que hizo como nuevo Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, proclamado hoy oficialmente por el Consejo Nacional Electoral fue amenazar a España y sus empresas con tomar medidas duras.

No guardó diplomacia ni tacto en su primera presentación como Jefe de Estado a pesar de que estuvo seis años antes como Ministro de Relaciones Exteriores. Sin ton ni son, es decir, sin previa explicación advirtió al gobierno de España a actuar con “cuidado” a la hora de opinar sobre Venezuela a fin de preservar las relaciones diplomáticas.

Aparentemente se refería o respondía a unas declaraciones que dio el Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García Margallo.

De inmediato se refirió a las empresas españolas, en una velada amenaza. “¿Cómo le va a Repsol y a las empresas españolas acá?”. Y añadió: “hay que cuidar las relaciones, cuidado España que Venezuela fue libre porque conquistamos nuestra independencia con la espada de Bolívar, cuidado”.

“Sabremos defendernos con dignidad, respeten para que los respeten, qué es eso que un funcionario va a salir a decir qué. Ocúpense, que tienen 25% de desempleo, que están sometiendo al pueblo al paquete neoliberal que lleva el hambre al mundo entero”, adicionó.

Maduro emplazó a Madrid a que “rectifiquen a tiempo, si no tomaremos medidas ejemplares en todos los órdenes, diplomáticas, económicas y políticas. No voy a aceptar que se mancille la soberanía y la dignidad”.

Protestas y cacerolazos en Caracas mientras Maduro es proclamado

En la Plaza de Altamira cientos de personas se congregaron para reclamar el recuento de los votos y defender las aspiraciones del candidato opositor, Henrique Capriles

EFE / CARACAS

Día 16/04/2013 – 03.41h

En la Plaza de Altamira, en el tradicionalmente opositor municipio caraqueño de Chacao, cientos de personas se congregaron para reclamar el recuento de los votos y defender las aspiraciones del candidato opositor, Henrique Capriles, quien ha afirmado que no va a reconocer los resultados hasta que no se contabilicen de nuevo las papeletas.

“El pueblo unido, jamás será vencido”, “Fraude” o “se va a caer, este gobierno va a caer” fueron algunas de las consignas que gritaron los opositores. A la misma hora en diferentes puntos de Caracas se oyó un cacerolazo en rechazo a la proclamación presidencial de Maduro.

Capriles llamó hoy al Consejo Nacional Electoral a suspender el acto de proclamación de Maduro hasta que se hiciera un recuento de las papeletas, pero el ente no lo hizo y lo declaró triunfador en una ceremonia en su sede en Caracas. “Si corre cobardemente a proclamarse, usted es un presidente ilegítimo, así se lo anuncio a Venezuela y al mundo (…) ilegítimo, espurio”, dijo Capriles en una declaración pública dirigiéndose a Maduro.

El candidato opositor llamó a sus seguidores a que si finalmente se producía la proclamación a las 20.00, hora local (01.30 GMT), se escuchará el sonido de “las ollas y cacerolas en toda Venezuela”. El CNE informó que con el escrutinio en el 98,7 %, Maduro obtuvo un 50,75 % de los votos mientras que Capriles obtuvo el 48,98%, una diferencia de sólo 262.473 votos.

 

Otra visión que ve las disensiones dentro del chavismo que aúpan la autocrítica y la reflexión.

El chavismo, desgarrado por nuevas disensiones

Pesos pesados como Cabello, Arreaza e Izarra reclaman autocrítica y reflexión

CARMEN MUÑOZ / MADRID
Día 16/04/2013 – 03.12h

Poco han tardado en aparecer las nuevas disensiones dentro del chavismo al conocerse su victoria pírrica del domingo. En primer lugar, destaca la autocrítica del presidente de la Asamblea Nacional,Diosdado Cabello, el rival de Nicolás Maduro en la sucesión al desaparecido Hugo Chávez. Pero también las de otros pesos pesados del régimen bolivariano —que ha perdido casi 680.000 desde las elecciones del pasado octubre—, como el vicepresidente y ministro de Ciencia (y yerno de Chávez), Jorge Arreaza, y el ministro de Comunicación, Andrés Izarra.

Diosdado Cabello

La misma noche electoral, Cabello hizo un llamamiento a la «autocrítica» en las filas del Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) a través de su cuenta de twitter, al mismo tiempo que se lamentaba de que algunos chavistas se dejaran convencer por la «derecha perversa» que, a su juicio, representa Henrique Capriles. «Profunda autocrítica nos obligan estos resultados, es contradictorio que sectores del pueblo pobre voten por sus explotadores de siempre», escribió el vicepresidente del PSUV, informa Ep.

Diosdado Cabello recurrió al legado de Hugo Chávez: «Busquemos nuestras fallas hasta debajo de las piedras, pero no podemos poner en peligro a la patria ni el legado de nuestro comandante». En este sentido, el controvertido político nacionalista expresó su «agradecimiento eterno para aquellos que le cumplieron al comandante», a la vez que «lamentamos mucho que otros se dejaron seducir por la derecha perversa».

Cabello aprovechó para criticar al candidato de la oposición por no acatar el resultado. «Capriles marruñeco perdiste otra vez, el pueblo no te quiere, aquí no hay medalla de plata, no serás jamás presidente de este noble pueblo», aseguró el presidente de la Asamblea, que también arremetió contra la «rancia burguesía» que lo único que quiere es «apoderarse por cualquier vía del país».

Sus críticas llegaron hasta el que calificó como «irresponsable» rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Vicente Díaz, vinculado a la oposición y que ha reclamado la auditoría de todos los votos emitidos. «Eres parte de la conspiración contra nuestro pueblo, ojalá no se desborde la violencia, serás culpable», le advirtió Cabello.

Jorge Arreaza

Después del ajustado triunfo del oficialismo, el yerno de Chávez también recurrió ayer a twitter para hacer un llamamiento a «revisar y rectificar donde haya que hacerlo» y a «reflexionar». «A nosotros nos corresponde gobernar con el pueblo. Revisar y rectificar donde haya que hacerlo. Tras reclamar a los «revolucionarios» que «reflexionen», el vicepresidente y ministro insistió en que sobre todo deben «trabajar, con nuevos bríos, con nuestro plan», «escuchando y obedeciendo al poder popular». Arreaza se refirió también a la petición de recuento de todos los votos por parte de Capriles: «Ojalá recapacite, por el bien de la patria». El vicepresidente cree que la oposición «no ha podido zafarse del sector golpista».

Andrés Izarra

El ministro de Comunicación consideró, por último, que los revolucionarios deben realizar una «revisión y reinvención» de su política. «Hoy tenemos patria. Se impone revisión y reinvención de la política en el campo revolucionario, pero siempre en unidad». Izarra, que participó en la campaña de Maduro, es otro peso pesado del PSUV que reclama analizar a conciencia el resultado.

Sin embargo, todas estas disensiones en el oficialismo no significan un acercamiento a la oposición, sino más bien el afianzamiento de la línea dura. Cuando el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, señaló sobre los resultados que «la polarización fuerte aconseja una nueva etapa de diálogo franco», Cabello respondió: «El Gobierno de España sería muy bueno que se ocupe de sus propios problemas, que tiene muchos».

Los chavistas son conscientes de que se encuentran en el momento más crítico de la revolución bolivariana desde sus orígenes en 2002, cuando una intentona golpista sacó a Chávez del poder durante 48 horas. Después de catorce años de chavismo, sus mismos responsables cuestionan la duración del movimiento que Hugo Chávez construyó, dirigió y mantuvo unido.

 

El ilegal «voto asistido» y otras irregularidades de las elecciones venezolanas

Capriles no reconoce la victoria de Maduro hasta que no se haga un recuento de cada voto. El observador internacional en las elecciones, Agustín Díaz de Mera, asegura que los comicios no se ajustaron a los «estándares internacionales democráticos»

Las elecciones venezolanas otorgan la victoria por 1,59 puntos porcentuales a Nicolás Maduro, que consiguió el 50,66% de los votos frente al 49,07% de Capriles, lo que representa un estrechísimo margen de poco más de 200.000 votos de diferencia. Pero desde varios frentes se están denunciando irregularidades en los comicios celebrados hasta el punto de que el propio candidato opositor, Henrique Capriles, no reconoce la victoria del candidato chavista y exige un recuento de «cada voto».

Al menos nueve colegios electorales habrían cerrado antes del horario fijado por el Consejo Nacional Electoral, según publica «El Nacional» venezolano, de acuerdo con un informe de cinco organizaciones no gubernamentales de defensa del voto. En dos colegios electorales, según este medio, incluso sólo dejaron entrar a militanes del Psuv.

El candidato de la oposición, Henrique Capriles, ha anunciado que no reconocerá el resultado «hasta que se cuente cada voto». El opositor ha denunciado 3.200 irregularidades durante el proceso electoraral y por eso pide la revisión de cada voto. «Si sumas las irregularidades y el voto extranjero, además de todas las formas de coacción, hablamos de un proceso distinto. Si usted era ilegítimo, ahora lo es más. Esta lucha no ha terminado», afirmaba Capriles.

El diario «El Comercio» ha publicado un vídeo que circula en la red en el que se observa como militantes del partido chavista ingresan en las cabinas de votación junto a los electores. Según denunció el director general del Comando Simón Bolívar, Carlos Ocaríz, esta situación «va contra la ley, moral y dignidad de los venezolanos. El voto asistido es sólo para personas enfermas».

El rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Vicente Díaz, ligado a la oposición, ha solicitado a su vez, como Capriles, una auditoría del 100% de las papeletas. Díaz apela a que siempre se ha hecho con el 53% de los votos, y que en este caso la diferencia es menor. En todo caso, también indicó que no pone en duda los resultados, pero obedece a la situación de un país «altamente polarizado».

Por su parte, el eurodiputado miembro del PP, Agustín Díaz de Mera, que ha ejercido de observador internacional en las elecciones, ha asegurado en declaraciones a la COPE que los comicios no se ajustaron a los «estándares internacionales democráticos» y que las irregularidades «más denunciadas e identificadas” han estado relacionadas con el “uso y abuso” de los medios públicos y “la inequididad en el acceso a medios de comunicación».

El eurodiputado popular ha apuntado esas 3200 incidencias mencionadas por Capriles y que el candidato tiene la posibilidad de presentar resultados diferentes «absolutamente exactos y fiables», aunque se ha mostrado escéptico respecto a que finalmente se revisen los resultados a pesar del compromiso del presidente electo, Nicolás Maduro, de llevar a cabo una auditoria del 100% de los votos.

Según el observador del PP, el Consejo Nacional Electoral funciona como un «quinto poder» al mismo nivel que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial (aparte del llamado ‘Poder Ciudadano’) y, por tanto, «tiene mucho peso» en la adopción «de una decisión que le concierne».

 

El nuevo presidente recibe un país dividido, violento y en crisis económica

Radiografía de Venezuela a día de hoy

LUDMILA VINOGRADOFF / CORRESPONSAL EN CARACAS
Día 15/04/2013 – 05.54h

A 15 de abril de 2013, Venezuela es un país endiablado para gobernar. No deja de crecer el número de asesinatos y delitos violentos, el problema número uno del país para la mayoría de venezolanos. El petróleo continúa siendo el maná que sostiene la economía del país. Pero la falta de inversiones no solo genera apagones, sino que disminuye cada vez más la rentabilidad de la industria. La poderosa corporación petrolera Petróleos de Venezuela (PDVSA) antes de Chávez producía 3,2 millones de barriles y estaba considerada entre las mejores empresas del mundo. La realidad hoy es que la petrolera ha reducido su producción a 2,8 millones de barriles diarios.

En estas circunstancias, la lucha contra la pobreza se hace más difícil. La inflación continúa disparándose y el Gobierno ya se ha visto obligado a hacer una doble devaluación del bolívar (una oficial y otra enmascarada).

No menos peliaguda es la división social que parte en dos el país. El expresidente Chávez polarizó la sociedad venezolana en chavistas y antichavistas con una política que se complacía en el insulto y en el enfrentamiento con el adversario. Y aunque gran parte de los venezolanos esperan la reconciliación, no hay muchas señales desde el chavismo de que estén dispuestos a tender la mano a quienes les disputan el poder.

Pero la mayor angustia de los venezolanos es la cotidiana violencia que azota al país. Seis muertos y nueve heridos fue el saldo que se cobró el acto de cierre de la campaña del oficialista Nicolás Maduro el pasado jueves La prensa independiente informó de los nombres y circunstancias en que se produjeron las muertes, pero callaron la noticia los casi 400 medios de comunicación públicos.

Un mitin, seis muertos

Maduro también ha hecho mutis sobre las víctimas que cayeron en su mitin de la avenida Bolívar. Ni siquiera un pésame o una mención de condolencia. Y eso que los seis eran activistas chavistas. Uno murió arrollado por un camión, dos en accidentes de motos y tres fueron asesinados.

La oposición endosa a la ineficacia del poder chavista la responsabilidad política de los más de 4.000 homicidios que se han registrado en lo que va de año. Y por el momento, Maduro no ha hecho nada por corregir la situación.

Tanto Maduro como el opositor, Henrique Capriles, han prometido mano dura contra el hampa y la criminalidad que el año pasado causó 21.000 homicidios. Los delitos violentos se han incrementado en un 400 por ciento durante el chavismo.

El nuevo presidente recibirá un país al borde del colapsoeconómico y corroído por la corrupción. El gobierno ha tenido que devaluar la moneda dos veces en un mes para cubrir el déficit fiscal de 16 %, lo que significa una depreciación del bolívar de más del 80%.

El impacto de la devaluación en los precios y la inflación se sentirá en pocos días. Y_la que ya se siente es la escasez y desabastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad. Una vez pasada la ilusión de bonanza creada en campaña electoral, la situación tenderá a agudizar el descontento y la conflictividad social.

El nuevo presidente tendrá un escaso margen de maniobra a la hora inevitable de «ajustar» el precio del combustible, que se ha mantenido congelado durante más de 14 años.

Ante esta crítica situación, Maduro propone profundizar en el model populista de Chávez. Planea incluso radicalizarlo a través de la creación de un «estado comunal», que un tanto vagamente se inspira a medias en los «kibutz» israelíes y los «soviets» de la vieja URSS. Un plan inviable en Venezuela, donde los primeros intentos de llevar a cabo el experimento han mostrado que solo son un chorreo de fondos públicos y focos de corrupción. Un experimento sin arraigo social, pero que campa a sus anchas y al margen del control público.

Capriles propone recuperar la economía de mercado, pero haciendo énfasis en lo social. Promete que, si se deja de regalar dinero a otros gobiernos aliados como Cuba, Nicaragua y Argentina, «podemos enfrentar la crisis». Pero, por optimista que sea, no le será tan fácil superar la situación.

Cientos de residentes en EE.UU. viajaron 1.400 kilómetros para votar en Nueva Orleans. En España bajó la participación, según la embajada venezolana

Cientos de venezolanos residentes en Miami y sus alrededores recibieron hoy defraudados el resultado de las elecciones de este domingo en su país, en las que, según el Consejo Nacional Electoral, venció el candidato Nicolás Maduro por el 50,66 % de los votos.

«Cuando uno espera un triunfo y recibe una derrota no puede haber un sentimiento que no sea la tristeza y la preocupación», señaló a EfeReinaldo Ugarte minutos después saber el resultado. Ugarte es uno de los cientos de venezolanos que acudieron al restaurante «El Arepazo 2» de Doral, una ciudad a las afueras de Miami donde vive la mayor concentración de venezolanos de Estados Unidos.

Su compatriota Munira Cadir no podía articular palabra para expresar «el dolor que se siente» por la derrota del líder de la oposición, Henrique Capriles, en estas elecciones. «Pensábamos que iba a ser algo diferente. Esperábamos que Capriles ganara pero no ha podido ser», explicaba emocionada.

«¿Me van a decir a mí que ése va a ser un hombre que va a llevar el poder en mi país? Me da pena por mi país y por mi familia, que es venezolana», gritaba una mujer entre los cientos de venezolanos que se agruparon en ese conocido establecimiento para seguir la jornada electoral.

Con estos ajustados resultados, muchos venezolanos residentes en el sur de Florida ven truncadas las esperanzas de regresar a una Venezuela liderada por el candidato Henrique Capriles. “Me siento sumamente triste por el pueblo, por nosotros y porque el sueño de mi esposo de regresar a Venezuela se está desvaneciendo en este momento», indicó a Efe otra residente venezolana de Miami.

Vanessa Barreiro, afincada en Miami desde 2002, explicó igualmente a Efe que había podido hablar con sus familiares en Venezuela y que le habían trasladado «la preocupación y la tensión» que se estaba viviendo en las calles de Caracas. «(La situación) está muy tensa, tengo a mi familia allá y sé que estos resultados va a dañarles», decía entre lágrimas la mujer, que también se quejó de que «hubo muchos chavistas en los centros electorales saboteando a la gente para que no votaran. Les quitaron sus cédulas de identidad para que no pudieran votar».

Muchos de los venezolanos reunidos en «El Arepazo 2» aseguraron a Efe que desconfiaban del escrutinio de los votos en su país y ponían en duda también el proceso de recuento de los votos de los residentes en el exterior. «¿Dónde están los votos de nosotros, de la gente de España, de Alemania?», se preguntaba indignada Barreiro.

El alcalde de Doral, el venezolano Luigi Boria, también estuvo junto a sus compatriotas para seguir el resultado de estas decisivas elecciones. Él, como tantos otros del sur de Florida, viajó este fin de semana hasta Nueva Orleans, a 1.400 kilómetros de distancia de Miami, para ejercer su derecho a voto en estas elecciones.

Venezolanos en España

Los más de 20.000 electores venezolanos residentes en España , la segunda nación con mayor número de votantes tras Estados Unidos, votaron en las cinco ciudades en las que su país tiene representación consular: Madrid, Barcelona, Tenerife, Vigo y Bilbao. La participación se situó en un 66% según la embajada venezolana, lo que supone una rebaja de tres puntos respecto a los datos facilitados por la campaña en España del candidato opositor, Henrique Capriles Radonski.

El senador del PNV, Iñaki Anasagasti, nacido en Venezuela, dijo que votó por Capriles y expresó su sospecha sobre el sistema de voto electrónico, «manipulable» a su juicio.

Estaba previsto que los votos comenzaran a contabilizarse a las 4:00 horas, hora peninsular española, una vez que todos los centros electorales en Venezuela estuvieran cerrados.

Movilización de votantes en la frontera

Votantes extranjeros con cédula venezolana habrían entrado en el país con el permiso de la Fuerza Armada Nacional para votar al Partido Socialista Unido de Venezuela en el departamento Norte de Santander, según denuncia El Nacional. Aeronaves militares venezolanas habrían sido utilizadas para la movilización de electores.

 

El partido de Chávez ha perdido casi 700.000 votos con la muerte de su líder

En octubre el PSUV obtuvo 679.094 votos más de los que ha conseguido Maduro y una superioridad de más de 1 millón y medio de papeletas sobre Capriles

La victoria del chavismo ha sido más ajustada que nunca. La pérdida de su líder le ha costado al PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) 679.094 papeletas.

Si en octubre Chávez derrotaba a Maduro con una diferencia holgada que superaba el millón y medio de votos, según el recuento actual a Capriles solo lo separan de la victoria unas 200.000 papeletas electorales.

En estas elecciones, Maduro ha conseguido 7.505.338 votos, el 50,66 %, mientras que Capriles alcanza 7.270.403 (49,07%), según informó el Consejo Nacional Electoral (CNE) con el 99,12% de los votos escrutados de unas elecciones convocadas tras la muerte de Chávez el pasado 5 de marzo.

Los cientos de chavistas que se congregaron desde horas de la tarde del domingo ante el Palacio de Miraflores para celebrar lo que esperaban sería un holgado triunfo, hicieron del festejo un acto obligado con poca alegría y mucho cansancio.

Ante ellos, Maduro defendió la validez de su triunfo:«Podemos decir que tenemos un triunfo electoral justo, legal, constitucional, popular», afirmó Maduro en un discurso ante sus seguidores desde el palacio de Miraflores (sede de Gobierno) en el que volvió a reiterar las denuncias de guerra psicológica y planes de desestabilización en su contra.

Tras el anuncio de los resultados el rector del CNE Vicente Díaz, ligado a la oposición, propuso el recuento del 100% de los votos físicos que el sistema electrónico facilita como respaldo al voto electrónico para contrastar los resultados.

«Bienvenida la auditoría, ya estaba estipulada la auditoría», sentenció Maduro, al recordar que este es «el único lugar del mundo» en que sehace auditoría del 54% de las urnas en cada elección.

«Los más interesados en la auditoría somos nosotros, yo le solicito oficialmente al Consejo Nacional Electoral la realización de una auditoría de cara al país», ratificó.

El panorama electoral dibuja la estampa de un país dividido y aún más difícil de gobernar.

 

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LA VISIÓN DESDE el ABC de Madrid WWW.ABC.ES

Desde las cacerolas hasta las violaciones a las normas democráticas cubren con éxito sus corresponsales en Venezuela.

Sin embargo una noticia que capta la atención de los españoles es el ataque o amenaza nada escondida a las empresas españolas tras el canciller de España pedir seguridad para las elecciones y su totalización.

Aquí va el compendio de las notas de hoy. Es la más completa cobertura del hecho electoral venezolano por  parte de algún diario español.

Nicolás Maduro amenaza a España y sus empresas

Aparentemente se refería o respondía a unas declaraciones que dio el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo

Ludmila VINOGRADOFF / Corresponsal en Caracas

Día 16/04/2013 – 14.08h

Vestido con un sobrio traje oscuro y corbata roja Nicolás Madurosoltó su arsenal de ataques. Lo primero que hizo como nuevo Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, proclamado hoy oficialmente por el Consejo Nacional Electoral fue amenazar a España y sus empresas con tomar medidas duras.

No guardó diplomacia ni tacto en su primera presentación como Jefe de Estado a pesar de que estuvo seis años antes como Ministro de Relaciones Exteriores. Sin ton ni son, es decir, sin previa explicación advirtió al gobierno de España a actuar con “cuidado” a la hora de opinar sobre Venezuela a fin de preservar las relaciones diplomáticas.

Aparentemente se refería o respondía a unas declaraciones que dio el Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García Margallo.

De inmediato se refirió a las empresas españolas, en una velada amenaza. “¿Cómo le va a Repsol y a las empresas españolas acá?”. Y añadió: “hay que cuidar las relaciones, cuidado España que Venezuela fue libre porque conquistamos nuestra independencia con la espada de Bolívar, cuidado”.

“Sabremos defendernos con dignidad, respeten para que los respeten, qué es eso que un funcionario va a salir a decir qué. Ocúpense, que tienen 25% de desempleo, que están sometiendo al pueblo al paquete neoliberal que lleva el hambre al mundo entero”, adicionó.

Maduro emplazó a Madrid a que “rectifiquen a tiempo, si no tomaremos medidas ejemplares en todos los órdenes, diplomáticas, económicas y políticas. No voy a aceptar que se mancille la soberanía y la dignidad”.

Protestas y cacerolazos en Caracas mientras Maduro es proclamado

En la Plaza de Altamira cientos de personas se congregaron para reclamar el recuento de los votos y defender las aspiraciones del candidato opositor, Henrique Capriles

EFE / CARACAS

Día 16/04/2013 – 03.41h

En la Plaza de Altamira, en el tradicionalmente opositor municipio caraqueño de Chacao, cientos de personas se congregaron para reclamar el recuento de los votos y defender las aspiraciones del candidato opositor, Henrique Capriles, quien ha afirmado que no va a reconocer los resultados hasta que no se contabilicen de nuevo las papeletas.

“El pueblo unido, jamás será vencido”, “Fraude” o “se va a caer, este gobierno va a caer” fueron algunas de las consignas que gritaron los opositores. A la misma hora en diferentes puntos de Caracas se oyó un cacerolazo en rechazo a la proclamación presidencial de Maduro.

Capriles llamó hoy al Consejo Nacional Electoral a suspender el acto de proclamación de Maduro hasta que se hiciera un recuento de las papeletas, pero el ente no lo hizo y lo declaró triunfador en una ceremonia en su sede en Caracas. “Si corre cobardemente a proclamarse, usted es un presidente ilegítimo, así se lo anuncio a Venezuela y al mundo (…) ilegítimo, espurio”, dijo Capriles en una declaración pública dirigiéndose a Maduro.

El candidato opositor llamó a sus seguidores a que si finalmente se producía la proclamación a las 20.00, hora local (01.30 GMT), se escuchará el sonido de “las ollas y cacerolas en toda Venezuela”. El CNE informó que con el escrutinio en el 98,7 %, Maduro obtuvo un 50,75 % de los votos mientras que Capriles obtuvo el 48,98%, una diferencia de sólo 262.473 votos.

 

Otra visión que ve las disensiones dentro del chavismo que aúpan la autocrítica y la reflexión.

El chavismo, desgarrado por nuevas disensiones

Pesos pesados como Cabello, Arreaza e Izarra reclaman autocrítica y reflexión

CARMEN MUÑOZ / MADRID
Día 16/04/2013 – 03.12h

Poco han tardado en aparecer las nuevas disensiones dentro del chavismo al conocerse su victoria pírrica del domingo. En primer lugar, destaca la autocrítica del presidente de la Asamblea Nacional,Diosdado Cabello, el rival de Nicolás Maduro en la sucesión al desaparecido Hugo Chávez. Pero también las de otros pesos pesados del régimen bolivariano —que ha perdido casi 680.000 desde las elecciones del pasado octubre—, como el vicepresidente y ministro de Ciencia (y yerno de Chávez), Jorge Arreaza, y el ministro de Comunicación, Andrés Izarra.

Diosdado Cabello

La misma noche electoral, Cabello hizo un llamamiento a la «autocrítica» en las filas del Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) a través de su cuenta de twitter, al mismo tiempo que se lamentaba de que algunos chavistas se dejaran convencer por la «derecha perversa» que, a su juicio, representa Henrique Capriles. «Profunda autocrítica nos obligan estos resultados, es contradictorio que sectores del pueblo pobre voten por sus explotadores de siempre», escribió el vicepresidente del PSUV, informa Ep.

Diosdado Cabello recurrió al legado de Hugo Chávez: «Busquemos nuestras fallas hasta debajo de las piedras, pero no podemos poner en peligro a la patria ni el legado de nuestro comandante». En este sentido, el controvertido político nacionalista expresó su «agradecimiento eterno para aquellos que le cumplieron al comandante», a la vez que «lamentamos mucho que otros se dejaron seducir por la derecha perversa».

Cabello aprovechó para criticar al candidato de la oposición por no acatar el resultado. «Capriles marruñeco perdiste otra vez, el pueblo no te quiere, aquí no hay medalla de plata, no serás jamás presidente de este noble pueblo», aseguró el presidente de la Asamblea, que también arremetió contra la «rancia burguesía» que lo único que quiere es «apoderarse por cualquier vía del país».

Sus críticas llegaron hasta el que calificó como «irresponsable» rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Vicente Díaz, vinculado a la oposición y que ha reclamado la auditoría de todos los votos emitidos. «Eres parte de la conspiración contra nuestro pueblo, ojalá no se desborde la violencia, serás culpable», le advirtió Cabello.

Jorge Arreaza

Después del ajustado triunfo del oficialismo, el yerno de Chávez también recurrió ayer a twitter para hacer un llamamiento a «revisar y rectificar donde haya que hacerlo» y a «reflexionar». «A nosotros nos corresponde gobernar con el pueblo. Revisar y rectificar donde haya que hacerlo. Tras reclamar a los «revolucionarios» que «reflexionen», el vicepresidente y ministro insistió en que sobre todo deben «trabajar, con nuevos bríos, con nuestro plan», «escuchando y obedeciendo al poder popular». Arreaza se refirió también a la petición de recuento de todos los votos por parte de Capriles: «Ojalá recapacite, por el bien de la patria». El vicepresidente cree que la oposición «no ha podido zafarse del sector golpista».

Andrés Izarra

El ministro de Comunicación consideró, por último, que los revolucionarios deben realizar una «revisión y reinvención» de su política. «Hoy tenemos patria. Se impone revisión y reinvención de la política en el campo revolucionario, pero siempre en unidad». Izarra, que participó en la campaña de Maduro, es otro peso pesado del PSUV que reclama analizar a conciencia el resultado.

Sin embargo, todas estas disensiones en el oficialismo no significan un acercamiento a la oposición, sino más bien el afianzamiento de la línea dura. Cuando el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, señaló sobre los resultados que «la polarización fuerte aconseja una nueva etapa de diálogo franco», Cabello respondió: «El Gobierno de España sería muy bueno que se ocupe de sus propios problemas, que tiene muchos».

Los chavistas son conscientes de que se encuentran en el momento más crítico de la revolución bolivariana desde sus orígenes en 2002, cuando una intentona golpista sacó a Chávez del poder durante 48 horas. Después de catorce años de chavismo, sus mismos responsables cuestionan la duración del movimiento que Hugo Chávez construyó, dirigió y mantuvo unido.

 

El ilegal «voto asistido» y otras irregularidades de las elecciones venezolanas

Capriles no reconoce la victoria de Maduro hasta que no se haga un recuento de cada voto. El observador internacional en las elecciones, Agustín Díaz de Mera, asegura que los comicios no se ajustaron a los «estándares internacionales democráticos»

Las elecciones venezolanas otorgan la victoria por 1,59 puntos porcentuales a Nicolás Maduro, que consiguió el 50,66% de los votos frente al 49,07% de Capriles, lo que representa un estrechísimo margen de poco más de 200.000 votos de diferencia. Pero desde varios frentes se están denunciando irregularidades en los comicios celebrados hasta el punto de que el propio candidato opositor, Henrique Capriles, no reconoce la victoria del candidato chavista y exige un recuento de «cada voto».

Al menos nueve colegios electorales habrían cerrado antes del horario fijado por el Consejo Nacional Electoral, según publica «El Nacional» venezolano, de acuerdo con un informe de cinco organizaciones no gubernamentales de defensa del voto. En dos colegios electorales, según este medio, incluso sólo dejaron entrar a militanes del Psuv.

El candidato de la oposición, Henrique Capriles, ha anunciado que no reconocerá el resultado «hasta que se cuente cada voto». El opositor ha denunciado 3.200 irregularidades durante el proceso electoraral y por eso pide la revisión de cada voto. «Si sumas las irregularidades y el voto extranjero, además de todas las formas de coacción, hablamos de un proceso distinto. Si usted era ilegítimo, ahora lo es más. Esta lucha no ha terminado», afirmaba Capriles.

El diario «El Comercio» ha publicado un vídeo que circula en la red en el que se observa como militantes del partido chavista ingresan en las cabinas de votación junto a los electores. Según denunció el director general del Comando Simón Bolívar, Carlos Ocaríz, esta situación «va contra la ley, moral y dignidad de los venezolanos. El voto asistido es sólo para personas enfermas».

El rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Vicente Díaz, ligado a la oposición, ha solicitado a su vez, como Capriles, una auditoría del 100% de las papeletas. Díaz apela a que siempre se ha hecho con el 53% de los votos, y que en este caso la diferencia es menor. En todo caso, también indicó que no pone en duda los resultados, pero obedece a la situación de un país «altamente polarizado».

Por su parte, el eurodiputado miembro del PP, Agustín Díaz de Mera, que ha ejercido de observador internacional en las elecciones, ha asegurado en declaraciones a la COPE que los comicios no se ajustaron a los «estándares internacionales democráticos» y que las irregularidades «más denunciadas e identificadas” han estado relacionadas con el “uso y abuso” de los medios públicos y “la inequididad en el acceso a medios de comunicación».

El eurodiputado popular ha apuntado esas 3200 incidencias mencionadas por Capriles y que el candidato tiene la posibilidad de presentar resultados diferentes «absolutamente exactos y fiables», aunque se ha mostrado escéptico respecto a que finalmente se revisen los resultados a pesar del compromiso del presidente electo, Nicolás Maduro, de llevar a cabo una auditoria del 100% de los votos.

Según el observador del PP, el Consejo Nacional Electoral funciona como un «quinto poder» al mismo nivel que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial (aparte del llamado ‘Poder Ciudadano’) y, por tanto, «tiene mucho peso» en la adopción «de una decisión que le concierne».

 

El nuevo presidente recibe un país dividido, violento y en crisis económica

Radiografía de Venezuela a día de hoy

LUDMILA VINOGRADOFF / CORRESPONSAL EN CARACAS
Día 15/04/2013 – 05.54h

A 15 de abril de 2013, Venezuela es un país endiablado para gobernar. No deja de crecer el número de asesinatos y delitos violentos, el problema número uno del país para la mayoría de venezolanos. El petróleo continúa siendo el maná que sostiene la economía del país. Pero la falta de inversiones no solo genera apagones, sino que disminuye cada vez más la rentabilidad de la industria. La poderosa corporación petrolera Petróleos de Venezuela (PDVSA) antes de Chávez producía 3,2 millones de barriles y estaba considerada entre las mejores empresas del mundo. La realidad hoy es que la petrolera ha reducido su producción a 2,8 millones de barriles diarios.

En estas circunstancias, la lucha contra la pobreza se hace más difícil. La inflación continúa disparándose y el Gobierno ya se ha visto obligado a hacer una doble devaluación del bolívar (una oficial y otra enmascarada).

No menos peliaguda es la división social que parte en dos el país. El expresidente Chávez polarizó la sociedad venezolana en chavistas y antichavistas con una política que se complacía en el insulto y en el enfrentamiento con el adversario. Y aunque gran parte de los venezolanos esperan la reconciliación, no hay muchas señales desde el chavismo de que estén dispuestos a tender la mano a quienes les disputan el poder.

Pero la mayor angustia de los venezolanos es la cotidiana violencia que azota al país. Seis muertos y nueve heridos fue el saldo que se cobró el acto de cierre de la campaña del oficialista Nicolás Maduro el pasado jueves La prensa independiente informó de los nombres y circunstancias en que se produjeron las muertes, pero callaron la noticia los casi 400 medios de comunicación públicos.

Un mitin, seis muertos

Maduro también ha hecho mutis sobre las víctimas que cayeron en su mitin de la avenida Bolívar. Ni siquiera un pésame o una mención de condolencia. Y eso que los seis eran activistas chavistas. Uno murió arrollado por un camión, dos en accidentes de motos y tres fueron asesinados.

La oposición endosa a la ineficacia del poder chavista la responsabilidad política de los más de 4.000 homicidios que se han registrado en lo que va de año. Y por el momento, Maduro no ha hecho nada por corregir la situación.

Tanto Maduro como el opositor, Henrique Capriles, han prometido mano dura contra el hampa y la criminalidad que el año pasado causó 21.000 homicidios. Los delitos violentos se han incrementado en un 400 por ciento durante el chavismo.

El nuevo presidente recibirá un país al borde del colapsoeconómico y corroído por la corrupción. El gobierno ha tenido que devaluar la moneda dos veces en un mes para cubrir el déficit fiscal de 16 %, lo que significa una depreciación del bolívar de más del 80%.

El impacto de la devaluación en los precios y la inflación se sentirá en pocos días. Y_la que ya se siente es la escasez y desabastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad. Una vez pasada la ilusión de bonanza creada en campaña electoral, la situación tenderá a agudizar el descontento y la conflictividad social.

El nuevo presidente tendrá un escaso margen de maniobra a la hora inevitable de «ajustar» el precio del combustible, que se ha mantenido congelado durante más de 14 años.

Ante esta crítica situación, Maduro propone profundizar en el model populista de Chávez. Planea incluso radicalizarlo a través de la creación de un «estado comunal», que un tanto vagamente se inspira a medias en los «kibutz» israelíes y los «soviets» de la vieja URSS. Un plan inviable en Venezuela, donde los primeros intentos de llevar a cabo el experimento han mostrado que solo son un chorreo de fondos públicos y focos de corrupción. Un experimento sin arraigo social, pero que campa a sus anchas y al margen del control público.

Capriles propone recuperar la economía de mercado, pero haciendo énfasis en lo social. Promete que, si se deja de regalar dinero a otros gobiernos aliados como Cuba, Nicaragua y Argentina, «podemos enfrentar la crisis». Pero, por optimista que sea, no le será tan fácil superar la situación.

Cientos de residentes en EE.UU. viajaron 1.400 kilómetros para votar en Nueva Orleans. En España bajó la participación, según la embajada venezolana

Cientos de venezolanos residentes en Miami y sus alrededores recibieron hoy defraudados el resultado de las elecciones de este domingo en su país, en las que, según el Consejo Nacional Electoral, venció el candidato Nicolás Maduro por el 50,66 % de los votos.

«Cuando uno espera un triunfo y recibe una derrota no puede haber un sentimiento que no sea la tristeza y la preocupación», señaló a EfeReinaldo Ugarte minutos después saber el resultado. Ugarte es uno de los cientos de venezolanos que acudieron al restaurante «El Arepazo 2» de Doral, una ciudad a las afueras de Miami donde vive la mayor concentración de venezolanos de Estados Unidos.

Su compatriota Munira Cadir no podía articular palabra para expresar «el dolor que se siente» por la derrota del líder de la oposición, Henrique Capriles, en estas elecciones. «Pensábamos que iba a ser algo diferente. Esperábamos que Capriles ganara pero no ha podido ser», explicaba emocionada.

«¿Me van a decir a mí que ése va a ser un hombre que va a llevar el poder en mi país? Me da pena por mi país y por mi familia, que es venezolana», gritaba una mujer entre los cientos de venezolanos que se agruparon en ese conocido establecimiento para seguir la jornada electoral.

Con estos ajustados resultados, muchos venezolanos residentes en el sur de Florida ven truncadas las esperanzas de regresar a una Venezuela liderada por el candidato Henrique Capriles. “Me siento sumamente triste por el pueblo, por nosotros y porque el sueño de mi esposo de regresar a Venezuela se está desvaneciendo en este momento», indicó a Efe otra residente venezolana de Miami.

Vanessa Barreiro, afincada en Miami desde 2002, explicó igualmente a Efe que había podido hablar con sus familiares en Venezuela y que le habían trasladado «la preocupación y la tensión» que se estaba viviendo en las calles de Caracas. «(La situación) está muy tensa, tengo a mi familia allá y sé que estos resultados va a dañarles», decía entre lágrimas la mujer, que también se quejó de que «hubo muchos chavistas en los centros electorales saboteando a la gente para que no votaran. Les quitaron sus cédulas de identidad para que no pudieran votar».

Muchos de los venezolanos reunidos en «El Arepazo 2» aseguraron a Efe que desconfiaban del escrutinio de los votos en su país y ponían en duda también el proceso de recuento de los votos de los residentes en el exterior. «¿Dónde están los votos de nosotros, de la gente de España, de Alemania?», se preguntaba indignada Barreiro.

El alcalde de Doral, el venezolano Luigi Boria, también estuvo junto a sus compatriotas para seguir el resultado de estas decisivas elecciones. Él, como tantos otros del sur de Florida, viajó este fin de semana hasta Nueva Orleans, a 1.400 kilómetros de distancia de Miami, para ejercer su derecho a voto en estas elecciones.

Venezolanos en España

Los más de 20.000 electores venezolanos residentes en España , la segunda nación con mayor número de votantes tras Estados Unidos, votaron en las cinco ciudades en las que su país tiene representación consular: Madrid, Barcelona, Tenerife, Vigo y Bilbao. La participación se situó en un 66% según la embajada venezolana, lo que supone una rebaja de tres puntos respecto a los datos facilitados por la campaña en España del candidato opositor, Henrique Capriles Radonski.

El senador del PNV, Iñaki Anasagasti, nacido en Venezuela, dijo que votó por Capriles y expresó su sospecha sobre el sistema de voto electrónico, «manipulable» a su juicio.

Estaba previsto que los votos comenzaran a contabilizarse a las 4:00 horas, hora peninsular española, una vez que todos los centros electorales en Venezuela estuvieran cerrados.

Movilización de votantes en la frontera

Votantes extranjeros con cédula venezolana habrían entrado en el país con el permiso de la Fuerza Armada Nacional para votar al Partido Socialista Unido de Venezuela en el departamento Norte de Santander, según denuncia El Nacional. Aeronaves militares venezolanas habrían sido utilizadas para la movilización de electores.

 

El partido de Chávez ha perdido casi 700.000 votos con la muerte de su líder

En octubre el PSUV obtuvo 679.094 votos más de los que ha conseguido Maduro y una superioridad de más de 1 millón y medio de papeletas sobre Capriles

La victoria del chavismo ha sido más ajustada que nunca. La pérdida de su líder le ha costado al PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) 679.094 papeletas.

Si en octubre Chávez derrotaba a Maduro con una diferencia holgada que superaba el millón y medio de votos, según el recuento actual a Capriles solo lo separan de la victoria unas 200.000 papeletas electorales.

En estas elecciones, Maduro ha conseguido 7.505.338 votos, el 50,66 %, mientras que Capriles alcanza 7.270.403 (49,07%), según informó el Consejo Nacional Electoral (CNE) con el 99,12% de los votos escrutados de unas elecciones convocadas tras la muerte de Chávez el pasado 5 de marzo.

Los cientos de chavistas que se congregaron desde horas de la tarde del domingo ante el Palacio de Miraflores para celebrar lo que esperaban sería un holgado triunfo, hicieron del festejo un acto obligado con poca alegría y mucho cansancio.

Ante ellos, Maduro defendió la validez de su triunfo:«Podemos decir que tenemos un triunfo electoral justo, legal, constitucional, popular», afirmó Maduro en un discurso ante sus seguidores desde el palacio de Miraflores (sede de Gobierno) en el que volvió a reiterar las denuncias de guerra psicológica y planes de desestabilización en su contra.

Tras el anuncio de los resultados el rector del CNE Vicente Díaz, ligado a la oposición, propuso el recuento del 100% de los votos físicos que el sistema electrónico facilita como respaldo al voto electrónico para contrastar los resultados.

«Bienvenida la auditoría, ya estaba estipulada la auditoría», sentenció Maduro, al recordar que este es «el único lugar del mundo» en que sehace auditoría del 54% de las urnas en cada elección.

«Los más interesados en la auditoría somos nosotros, yo le solicito oficialmente al Consejo Nacional Electoral la realización de una auditoría de cara al país», ratificó.

El panorama electoral dibuja la estampa de un país dividido y aún más difícil de gobernar.

 

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