Carlos Valecillo ha vivido, en primera persona, la tortura que puede representar estar detenido en una cárcel venezolana. El preso político, de 34 años, atentó contra su vida en diciembre, pero sus compañeros de celda lo ayudaron.
En una carta dirigida a su madre, expresó el dolor que sentía al estar encerrado y manifestó que “no quería seguir sufriendo”. Su condición de salud no mejoró y estuvo hospitalizado en el Hospital Militar durante 15 días.
“Durante ese tiempo, no pude verlo ni verificar cómo estaba. Fueron días muy difíciles”, contó su madre, Isabel Ramírez, a RunRunes.
Después de su hospitalización fue devuelto al Centro Penitenciario de Aragua, conocido como Tocorón. El estatus legal de Valecillo quedó en el limbo y aunque hay constancia de su estado físico y mental, continúa detenido.
Su madre clama por su liberación: “Mi única petición es que lo liberen, porque no hay razones para que esté detenido”, afirma. Añade que ahora las visitas son cada 11 días y en este mes solo lo ha podido ver dos veces.
“Él intenta ser fuerte, pero se ve que está mal. No merece estar en esas condiciones”, suplica su madre.
#Venezuela. La Crueldad al maximo. Ella es la madre de Carlos Eduardo Vallecillo Ramírez, el preso político que intentó suicidarse en Tocorón, en Diciembre, y fue auxiliado por los demás detenidos.
Fue hospitalizado en el Hospital Militar 15 días, y ahora, fue devuelto a… pic.twitter.com/Q2Hy8rnvK2
— Tamara Suju (@TAMARA_SUJU) January 22, 2025
Los presos políticos se enfrentan a condiciones de reclusión inhumana: están hacinados, en una celda comparten colchón y no tienen posibilidad de salir al patio, tampoco se ejercitan.
En un reciente informe, presentado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), describen la situación de los recluidos como “grave”. La situación del hacinamiento no es nueva, pero en el caso de los presos políticos, se ha acentuado. En el documento la ONU afirma que en n el país hay 52 centros de reclusión, pero solo 35 están operativos.
Sumado a esto, carecen de alimentación adecuada y atención médica. Los familiares también han denunciado la tortura psicológica que viven dentro, como gritos o mensajes para desalentarlo y que pierdan la esperanza de salir de prisión.
Comida con exceso de picante
Isabel Ramírez indicó que su hijo también está padeciendo de enfermedades gastrointestinales, esto debido a dos factores: la poca comida que reciben en el día y el exceso de picante que contienen los alimentos.
“Está padeciendo de dolor de estómago y tiene gastritis. Él necesita estar libre para que pueda mejorar porque ahí adentro no está bien”, añadió.
Además de esto, Valecillo tiene problemas para dormir y su madre comentó que el médico de la prisión le proporciona algunas pastillas para que pueda conciliar el sueño.
“Le dicen que está castigado y no puede ni ver la luz del sol y no sabemos por qué, si él no ha hecho nada”, confesó Ramírez.
Al igual que el resto de los detenidos en contexto poselectoral, Valecillo está imputado por terrorismo.
Su detención se registró el 29 de julio en el sector de Carapita, de Antímano, Caracas. Él estaba haciendo un servicio de mototaxi cuando fue detenido por funcionarios del Estado, quienes se lo llevaron sin que pudiera defenderse, así como también a la pasajera con quien estaba.
Primero estuvo detenido en El Helicoide, en Caracas, después lo trasladaron al Centro Penitenciario de San Francisco de Yare, y terminó en Tocorón, estado Aragua.
Ninguno de estos traslados fueron informados a sus familiares. El encontrarlo se convirtió en una especie de ruleta, hasta que le informaron que se quedaría en Tocorón.
Dentro de la causa de Valecillo estaban 55 personas más, sin embargo, es el único que no ha podido salir.
“Mi exigencia es que lo liberen de inmediato, él no merece estar en esas condiciones. Él tiene un hijo de ocho años que lo está esperando”, expresó su madre.
De acuerdo al Foro Penal, más de 1600 personas continúan detenidas por razones políticas. El número más alto documentado en la historia de Venezuela. Según los cómputos del Comité por la Libertad de Presos Políticos, más de 500 de los privados de libertad en el contexto poselectoral están en Tocorón.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.


