El Grupo de Acción Financiera (GAFI) ha incluido en su «lista gris» a Venezuela y Mónaco sobre la financiación del terrorismo o de la proliferación de armas de destrucción masiva. Ahora la institución internacional mantiene a 18 países «bajo vigilancia reforzada» por el riesgo de que sean plataformas para el blanqueo de capitales.
En un comunicado emitido este 29 de junio, al término de la última sesión bajo presidencia de Singapur, el GAFI sacó en paralelo de esa «lista gris» a Jamaica y a Turquía.
Los gobiernos de Venezuela y de Mónaco se han comprometido ante esta instancia vinculada a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a trabajar para reforzar sus dispositivos de lucha contra el blanqueo, la financiación del terrorismo y de la proliferación de armas de destrucción masiva.
La opacidad en Venezuela jugó en su contra
El GAFI considera jurisdicciones «bajo vigilancia reforzada» aquellas en las que ha detectado «deficiencias estratégicas» en su dispositivo pero que al mismo tiempo se han comprometido a colaborar «de forma activa» para resolverlas «rápidamente».
En el caso de Venezuela, el plan de acción que le recomienda GAFI para salir de esa «lista gris» con el que se ha comprometido incluye una mejor comprensión de los riesgos relacionados con el lavado de dinero y la financiación del terrorismo y garantías de que las entidades financieras se someten a esas reglas contra el blanqueo o que la información sobre los beneficiarios está disponible y se actualice constantemente.
También incluyen un aumento de los recursos para las autoridades de supervisión, una mejora de la investigación y de los procedimientos judiciales y la aplicación, «sin demora», de sanciones financieras en caso de infracciones.
A un paso de la «lista negra»
El GAFI advirtió que Venezuela y Mónaco irían a su «lista negra» de no ver una mejoría en los dos gobiernos en los próximos meses. En esa lista se encuentran Corea del Norte, Irán y Myanmar, países que «no muestran ningún interés en colaborar con la transparencia y la lucha contra el financiamiento al terrorismo».
La institución internacional pidió a sus miembros que no sólo presten atención a las operaciones que se realizan allí, sino que en el caso de Irán y de Corea del Norte apliquen medidas de respuesta para proteger al sistema financiero internacional de los riesgos, como guerras o hambrunas.
La reunión celebrada la última semana de junio de 2024 en Singapur sirvió también para un cambio de presidencia en el GAFI, que pasa a manos de México hasta el 30 de junio de 2026.
La nueva presidenta del organismo, la mexicana Elisa Anda Madrazo, presentó sus prioridades para estos dos próximos años, entre los que está fomentar la inclusión financiera con la aplicación de las normas antiblanqueo en función de los riesgos y con arreglo al principio de proporcionalidad.
Madrazo también señaló su voluntad de garantizar el éxito de la nueva ronda de evaluaciones de las jurisdicciones y, conforme a las normas revisadas del GAFI, centrarse en la recuperación de activos, incluidos activos virtuales.


