La Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv) denunció este 26 de mayo que la precarización de los sueldos a los docentes y jubilados, que se ha mantenido en menos de cuatro dólares por más de 800 días, degrada las oportunidades de mantener una calidad académica a largo plazo.
«La desalarización del profesorado impide contar con una generación docente de relevo e impulsa a la diáspora de docentes Ucvistas, cuya expresión es la reducción en más de 25 % del total de profesores y que el 49 % del total sean jubilados», escribió la organización gremial a través de un comunicado de prensa.
Comunicado de la Junta Directiva de la APUCV ante el impacto de la desalarización a los profesores universitarios.#BonoNoEsSalario #SalariosDignosYa pic.twitter.com/8uf0U0nA1r
— APUCV (@APUCV) May 26, 2024
Advirtió que la institución sufre un «congelamiento de su salario» desde marzo de 2022. «Los aportes de los docentes para sus programas y servicios, al estar relacionados con sus salarios, se han despreciado aproximadamente en 76,54 % en los dos últimos años», agregó.
Por debajo del umbral de la pobreza extrema
De acuerdo con el Banco Central de Venezuela, el salario mínimo del venezolano es de 130 bolívares, que son equivalentes a la tasa de cambio del día 27 de mayo del 2024 a 3,65 dólares estadounidenses. Según el Banco Mundial, una persona se considera en pobreza extrema (y en plena vulneración a sus derechos humanos) cuando recibe diariamente un ingreso de 2,15 dólares. En Venezuela recibir un sueldo mínimo exclusivamente significa tener un ingreso mínimo diario de 0,118 dólares.
Según la Asociación de Profesores de la UCV (@APUCV), los docentes de Venezuela suman 800 días sin aumento salarial, mientras que la inflación interanual se ubica en un 87% (OVF). pic.twitter.com/3Rc6k9m1Ag
— Observatorio de Universidades (@OBUVenezuela) May 24, 2024
Las políticas del gobierno de Nicolás Maduro han fijado una tasa de ingresos extra al salario mínimo, llamado «bonos», que no superan los 130 dólares. Pero estos ingresos no reciben algún pasivo laboral ni beneficio sociales para los trabajadores ni para los jubilados, tal como lo ha denunciado Provea desde el año 2021.
La UCV, al ser una universidad pública, solo puede recibir aportes económicos del Estado. Otras academias del país, como la Universidad de Los Andes, la Universidad del Zulia y la Universidad de Oriente corren con la misma suerte.
«Las transferencias al IPPUCV (Instituto de Previsión del Profesorado de la Universidad Central de Venezuela) del 2023 del gobierno por aportes y retenciones a la universidad tan solo representaron el 5,56 % del gasto total del instituto ese año. (…) Los aportes de los profesores del 2022 al 2023 se redujeron en 45,23 %», agregó el instituto gremial.
Las instituciones académicas reclamaron que el Estado debe ajustar los salarios e invertir en las infraestructuras universitarias. Según el Observatorio de Universidades, el Estado solo aprueba menos del 2 % de los presupuestos solicitados por las universidades para su mantenimiento por más de quince años.


