NO SERÁ TAREA FÁCIL para el presidente del partido PSUV, comandante en jefe de la fuerza armada, líder supremo de la izquierda continental y presidente de la Republica Hugo Chávez Frías hacer que sus partidarios entren por un solo aro en medio de la ensalada rusa mental, política, filosófica y estructural de la que padecen al meter en un mismo saco el comunismo, el socialismo, el cristianismo, el marxismo, el Corán, la Biblia y las guerrillas de Colombia, la ETA de España y hasta el movimiento talibán.
Ante esa dispersión de conceptos y visto el resultado electoral del 26S el caudillo anunció el pasado sábado la creación de la Escuela de Altos Estudios Políticos que estará presidida por el ex ministro de educación y hoy electo diputado Héctor Navarro. En el evento con sus nuevos legisladores el propio Chávez ordenó que una comisión lo acompañara en el diseño de esa escuela de formación.
Los integrantes son :
Luís Bilbao, el periodista argentino español, director de la revista -financiada por Chávez- AméricaXXI quien es un propagandista del chavismo a nivel internacional. Él fue quien para avalar el irrespeto de Chávez a la periodista de Radio Francia, Andreina Flores, la acusó de estar comprometida con sus jefes anti proceso bolivariano.
José Vicente Rangel: Siempre un hombre de la izquierda venezolana quien ha pasado por varios cargos públicos en estos 12 años y llegó a ser Vicepresidente de la República. Siempre ha estado listo para ayudar a Chávez y sus consejos son apreciados por él.
Maripili Hernández: Periodista comprometida con el proceso, ex viceministro de relaciones exteriores quien fue inhabilitada por una decisión del actual Contralor para ejercer cargos públicos. Ella, ferviente admiradora de Chávez, tienen un programa diario de dos horas por Actualidad 90.3 FM en el que dicta líneas de apoyo al gobierno e invita a los personeros mas importantes del régimen para impulsar la obra chavista.
Carmen Bohórquez: Historiadora, ex viceministra de Cultura para el Desarrollo Humano y autora de varios estudios para fomentar la cultura crítica.
Chávez quiere que la nueva asamblea sea mas profunda que la actual y le exigió a todos los diputados congregados en el Teresa Carreño la obligación de estudiar.
El día después, en el Aló Presidente, fue el propio caudillo el que echaba para atrás y para adelante. Por un lado pedía no tener un discurso extremista pero por otro estimulada avanzar en la radicalización de la revolución.
Parece que quien mas necesita ese estudio es el propio jefe del proceso. Tiene que saber mas que solo los apuntes que el grupo de españoles comunistas le entrega a diario con extractos de libros, noticias del día y recomendaciones en su contra ofensiva.
A buena hora, hace mas de cinco años, ese equipo fue denunciado por la colega Elizabeth Fuentes.







