El Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias ha dicho que en Venezuela existe un “patrón de desapariciones forzadas a corto plazo de opositores políticos o personas percibidas como tales, y sus familiares”
Un trabajo publicado por Tal Cual relata los casos sobre desapariciones forzadas, que ahora forman parte de la represión política en Venezuela.
El 20 de abril de 2019, Hugo Marino Salas, un buzo profesional que regresaba al país luego de varios años fuera, llegó al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Antes de salir del recinto, testigos cuentan que fue abordado por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y montado en un vehículo que se presume era de ese cuerpo de seguridad. Desde entonces se encuentra desaparecido.
Las desapariciones forzadas no son cosa nueva en Venezuela, aunque en los últimos años se han incrementando debido al aumento de la persecución política en el país, como lo documentó el informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, publicado en julio de 2019.
El Acnudh pudo documentar información detallada de 135 casos de personas (23 mujeres y 112 hombres) privadas arbitrariamente de la libertad entre 2014 y 2019. De ellas, 23 fueron detenidas en 2018 y ocho en 2019. “Algunos de esos casos fueron desapariciones forzadas hasta que las autoridades revelaron el paradero de las personas detenidas, días o semanas después de sus detenciones”.


