* Con información de The Associated Press y El País
El gobierno español dijo el viernes que se mantiene abierto al diálogo con Venezuela pese a la reciente escalada diplomática entre ambos países, pero precisó que no tolerará descalificaciones.
“Siempre estaremos dispuesto a dialogar con cualquier gobierno más allá de nuestras diferencias con un diálogo constructivo, pero sobre la base del respeto recíproco”, dijo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.
La vicepresidenta señaló que la iniciativa parlamentaria a favor de los opositores encarcelados como Leopoldo López o Antonio Ledezma no es incompatible con la relación institucional entre países y pueblos.
“En numerosas ocasiones hemos manifestado nuestra preocupación por esa situación (los opositores)”, señaló Sáenz de Santamaría. “Nuestro deseo es mantener las mejores relaciones posibles con el gobierno de Venezuela, no sólo por el tema empresarial, sino porque nos unen vínculos personales, históricos”.
“Hay que diferenciar muy bien las instituciones de los ciudadanos”, añadió.
España llamó el martes a consultas a su embajador en Venezuela tras unas declaraciones del presidente Nicolás Maduro en las que acusaba a Madrid de maniobrar para derrocarle.
Caracas anunció que prepara acciones en distintos órdenes para responder al gobierno español. Además, el Congreso venezolano declaró persona non grata al ex presidente socialista Felipe González, que se ha implicado personalmente en la defensa de López y Ledezma.
Aznar se solidariza con Felipe González por los ataques de Venezuela
La solidaridad entre expresidentes existe. El exmandatario español José María Aznar, del Partido Popular, también ha alzado su voz y ha mostrado en México su apoyo a su antecesor en el cargo, el socialista Felipe González, tras haber sido declarado persona non grata por el Parlamento venezolano.La decisión de la Asamblea venezolana llega tras una intensa campaña contra las autoridades españolas y que incluye al actual presidente, Mariano Rajoy.
“Me solidarizo con las personas que lo están pasando mal en Venezuela y que están siendo atacados, incluyendo a mi predecesor”, afirmó Aznar, para, acto seguido, recordar que, junto a 30 expresidentes iberoamericanos, entre ellos González, ha denunciado la “falta de garantías democráticas de Venezuela en un escrito que exige la puesta en libertad de los presos políticos y la celebración de elecciones “libres y justas”. Este texto fue presentado el pasado 9 de abril aprovechando la apertura de la Cumbre de las Américas en Panamá. “En Venezuela es manifiesta la ausencia de independencia de la justicia, la persecución de quienes se manifiestan y se expresan políticamente disidentes frente al gobierno, la presencia reiterada de actos de tortura por funcionarios del Estado, la existencia de grupos paraestatales armados y de apoyo al mismo Gobierno y el ambiente de impunidad”, indicaba el escrito.
Aznar, que no quiso explayarse sobre Venezuela y se remitió al citado texto como base de su postura, efectuó sus declaraciones durante la presentación en México de la alianza entre el despacho internacional de abogados DLA Piper, un gigante global con más de 4.200 letrados, con el bufete local Gallastegui y Lozano, especializado en la consultoría jurídica a empresas.



