La tarde del sábado, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, informó de una serie de medidas contra diplomáticos y turistas estadounidenses viajando a su país, al tiempo que emitió una lista de funcionarios conservadores a quienes se les prohibiría la entrada.
Encabezando la lista están el expresidente George W. Bush, el ex vicepresidente Dick Cheney y varios congresistas republicanos que no podrán entrar “porque son terroristas”, declaró el mandatario venezolano.
Las medidas son en aparente respuesta a las restricciones impuestas por EE.UU. recientemente a altos funcionarios venezolanos a quienes acusa de violaciones a los derechos humanos.
La representante por el estado de Florida Ileana Ros-Lehtinen escribió en su cuenta de Twitter que se sentía orgullosa de encontrarse entre tan “distinguida compañía”.
Otro legislador, Marío Díaz-Balart, hizo mofa de su “desilusión” respondiendo: “Siempre he querido viajar a un país corrupto que no es una democracia libre. ¡Ahora el perro faldero de Castro no me deja!



